El masaje relajante prioriza el descanso y la disminución de la tensión cotidiana. El masaje descontracturante, en cambio, trabaja de forma más localizada las zonas con sobrecarga muscular.
Masaje relajante
Utiliza movimientos fluidos y una presión suave o media. Es una buena alternativa cuando el objetivo principal es desconectarse, descansar y reducir el estrés acumulado.
Masaje descontracturante
Emplea maniobras focalizadas y presión progresiva en cuello, hombros, espalda u otras zonas tensas. No debe confundirse con una terapia para lesiones.
¿Cuál conviene elegir?
Depende de lo que sientas y de tu objetivo. Si existe dolor agudo, pérdida de fuerza, hormigueo o una lesión reciente, primero corresponde una evaluación de salud.
